Camelia Siniensis

Camellia Sinensis: aceites, té y mucho más.

Esta hermosa planta muy difundida en los países de Oriente pero también en los magníficos jardines gallegos, tiene múltiples beneficios, también en la cocina…

La camellia Sinensis es la planta del té, cuyas hojas y brotes se utilizan para producir una de las bebidas más populares en el mundo. En particular, en función de la edad de la hoja, se obtendrán diferentes calidades de té, considerando que con la maduración de la hoja cambia la composición química.

De la camellia sinensis también se utilizan las semillas, que se puede prensar para obtener un aceite de camelia dulce, utilizado en la cocina (y que no tiene nada que ver con el Tea tree oil o aceite de árbol de té, que en realidad se obtiene de la melaleuca alternifolia). El prensado de las semilla se lleva a cabo en frío, y el aceite obtenido se asemeja al aceite de oliva por su propiedad de conservación y por el contenido reducido de grasa saturada. El aceite de semilla de té, además de fines alimenticios, también puede ser utilizado para producir cosméticos.

Beneficios del aceite de semilla de la camelia de té:

Té Camelia

  • Su composición incluye 56% de ácido oleico (monoinsaturado tal como el aceite de oliva), 22% de ácido linoleico y 0.3% de ácido alfa linoleico. Esta combinación de ácidos grasos determina una buen aporte de grasas buenas para el organismo.
  • Posee excepcionales propiedades antioxidantes capaces de combatir los radicales libres y contiene una variedad de grasas mono y poli insaturadas, ambas determinantes para el buen funcionamiento del equilibrio celular.
  • Gracias a la alta tasa de ácido oleico y bajo índice de alfa-linoleico, el aceite de semilla de té tiene una buena estabilidad de cocción, incluso a altas temperaturas.
  • La sustitución en la dieta de ácidos grasos saturados con ácidos grasos insaturados permite mantener el organismo sano. El ácido oleico,  monoinsaturado (principal componente del aceite de oliva virgen extra) ayuda a mantener bajo control los niveles de colesterol LDL y aumenta el colesterol HDL, el llamado «bueno».
  • Tiene una «vida útil» más larga, incluso en comparación con el aceite de semillas de girasol, debido a su menor proporción de ácido linoleico poliinsaturado.

Al elegir un aceite, siempre debemos preferir los obtenidos a través de medios mecánicos, principalmente por prensado en frío, en detrimento de los aceites vegetales comunes, obtenidos por el proceso de refinado.

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